Anita Blanco Fernández

Violeta, siendo una niña de apenas dos años, se vio, en brazos de sus padres y hermanas, camino de Buenos Aires, dejando atrás sus orígenes y abandonando su casa en una pequeña población de León, en la España de 1950.

Desde muy joven, llenaba cuadernos escribiendo poemas e historias, vividas o soñadas; alternado su pasión con viajes, estudios y profesión.

Sus vivencias, convenientemente clarificadas y ordenadas, constituyen el testimonio gráfico, vital y apasionado de una mujer que amó y fue amada, que sufrió desgarros lacerantes que la cubrieron de heridas, pero ella con lágrimas y determinación consiguió salir adelante sin perder la ilusión.

De regreso a España, después de muchos años, reunió sus mejores experiencias, algunas de ellas aparecen en este libro, narradas a modo de aventuras, donde los protagonistas vuelven sobre sus pasos, sortean obstáculos y saltan de un continente a otro, con la esperanza de encontrar un futuro próspero en el difícil camino de la vida.

Ojalá que todos los lectores que viajen por estas páginas se sientan acompañados y disfruten de las palabras andariegas que pueblan este libro.